viernes, 30 de junio de 2017

Peregrinación 2017 a Kailash




En la región del transhimalaya, en el suroeste del Tíbet, yace el Monte Kailash, centro de peregrinación de las grandes religiones de la India. El Kailash es la montaña que simboliza, por sus cumbres nevadas como halos de luz, el más alto logro espiritual, la pureza de la mente, la iluminación. Aunque los alpinistas no consideran que el Kailash sea una cima muy difícil de conquistar, no se tiene registro que nadie haya subido a la cima del Kailash (los montañistas occidentales quienes han planeado su ascenso han sido recibidos con protestas y animadversión). El Kailash se mantiene puro, su verdadera cima puede alcanzarse, según la tradición, solamente a través de la meditación y el cultivo de la conciencia sutil.
La palabra kailash viene de una raíz sánscrita que significa “cristal”; en tibetano se dice gangs rinpoche (el título honorario de los grandes maestros), lo cual significa “preciosa joya de las nieves”. Las personas que creen que la Tierra tiene un cuerpo análogo al ser humano, un campo magnético con centros energéticos, dicen que ahí se encuentra el chakra corona, el chakra de las mil flores de loto blancas, el chakra en el cuerpo humano donde tiene su habitación Shiva, el eterno meditador que emana el universo para su propia delicia y que despierta en el individuo cuando Shakti –como una cobra, como un millón de abejas– zumba a su oído con un beso de calor que derrite toda obstrucción (como el sol la nieve) y derrama el elixir de la inmortalidad (amrita) en la cueva cósmica del corazón. 
Todas las religiones del Valle Indo (tierra madre de religiones) confluyen en el Kailash, que es también la fuente de cuatros ríos considerados sagrados, el Indo, el Sutlej, el Brahmaputra y el Karnali (tributario del Ganges) (nótese que en las religiones abrahámicas se describen también cuatro ríos que nacen del Paraíso).
Los jainistas dicen que en la región del Kailash se iluminó su primer líder. Para los budistas está asociado con el Monte Meru, el omphalos del universo y para los budistas tibetanos con la sede del reino invisible de Shambhala, el mítico reino que inspiro las leyendas de Shangri-la (y como veremos más adelante con la transmisión original del dzogchen o Gran Perfección). Los bönpo, los miembros de la religión indígena del Tíbet, lo consideran su sitio sagrado, hogar del dios Sipaimen y sede del poder espiritual. En el hinduismo, el Kailash también es el Monte Meru o Sumeru, axis mundi y el lugar donde reside Shiva en un estado de dicha perpetua, unido con su consorte Parvati (también Shakti), y de cuya unión se genera el primer spanda, la vibración de la creación del cosmos (Ananda Tandava), por lo cual la montaña representa el principio mántrico Sat-Chit-Ananda. Las cuatro caras del Kailash están asociadas con diferentes piedras preciosas (cristal, rubí, oro, lapislázuli), componiendo los pilares sobre los que se sostiene el mundo. 
En Setiembre, peregrinaremos a Kailash, tambien llamado puerta de Shamballa. E integraremos a este Sagrado Ser a nuestra red de Conciencia Pachamama
lucidor

domingo, 25 de junio de 2017

Los círculos de la Diosa....



Los círculos de la Diosa, sus piedras , sus musgos, su magia estelar, nos ajudan a caminar, buscando puntos de fuga, e so en el centro encontramos ese vacío , ese momento de significado pleno que nos da astas e raices para libertarnos de la tradición de ser mascaras e imágenes.....
lucidor

Visita al Kilimanjaro


Visitar el Kilimanjaro, es una aventura sagrada. Tiene en su aura, en su Presencia, un silencio blanco, radiante e de una pureza ancestral. Me sentí transportado a la celebridad del nacimiento humano...algo tan profundo y poderoso que me desperté a la bella vida que nos rodea.....
lucidor

viernes, 9 de junio de 2017

Derviches......

Derviches
Como los pájaros
recorren
una senda trazada.
Habitan
en el tránsito.
***
Giran
sobre la voz.
Practican
el lenguaje
de la esfera.